
En el verano del año 49, José Tamayo y su
troupe de cómicos españoles que componían la famosa Compañía Lope de Vega, esperaban impacientes embarcar hacia tierras de la américa latina. Su primera parada de una gira que tardaría dos años y 27 obras en repertorio fué en La Habana, Cuba. Al llegar al puerto, Tamayo se acercó a Justo Alonso que entonces era un actor de la compañía y le dijo,
"Justo, con estas cinco pesetas, llegamos a La Habana". Aquella gira fué mítica : Bogotá, Caracas, San José, Santo Domingo, San Juan. No cabe duda de que Tamayo dejó una huella muy marcada en el teatro latinoamericano de entonces, en cuanto a estilo y profesionalidad. En Bogotá representó un auto sacramental en medio de una plaza pública donde jamás se había hecho nada parecido, igual hizo en Medellín. En Caracas dejó un recuerdo imborrable y en San Juan, lo mismo que en San José

Grandes masas de público acudían a presenciar la magnífica actuación de la Compañía. Era la primera vez que una compañía española despertaba tanto interés entre el público latinoamericano. Para muchos fué toda una revelación

La noche del estreno en La Habana todo un acontecimiento

Estreno en La Habana

Alfonso Muñoz -el decano de la compañía Lope de Vega- junto a una joven actriz Asunción Balaguer, momentos antes de salir al escenario, en La Habana

Función en el Teatro Colón de Bogotá de la obra "En la ardiente oscuridad" de
Antonio Buero Vallejo. Paradójicamente, la escenografía es de Fernando Botero, cuando apenas era un joven diseñador. Otra paradoja es que Tamayo aprovechando la lejanía de la tierra monta a Buero, que estaba prohibido en España.


Fué hacia el final de la gira en 1951 cuando Tamayo pasó por Nueva York y asistió a ver
"Death Salesman" de Arthur Miller en el Morosco Theatre de Broadway, dirigida por Elia Kazán. Tamayo quedó impresionado por la función, por los actores, por la producción, la escenografía la música, quedó tan fascinado, que decidió que esa obra tenía que hacerla, porque ese era ese el tipo de teatro que quería hacer. Un año después, contra todo tipo de obstáculos impuestos por la censura, Tamayo consigue estrenar la obra en España. Desde mi punto de vista aquello estaba marcando una època en el teatro español de aquellos años tan apagados y rancios para la escena. Que se haya podido estrenar la obra en cuestión en la época dura del franquismo es muy significativo, no solo por el mensaje inherente que detenta el texto si no por el valor innegable que eso representó dentro de la renovación del teatro de la época, renovación en los mecanismos de creación en la escena española. Tamayo rompe con todo lo establecido y presenta una obra con un contenido muy complejo. Una obra que refleja el rompimiento de una sociedad con aquellos valores de aquello en lo que se dio en llamar como la
"sociedad de bienestar". Un texto que invita a la reflexión más profunda sobre nuestra sociedad de consumo y la voracidad del éxito y del fracaso, más del fracaso que otra cosa. Una historia del anti-héroe americano, sumergido en una serie de inconvenientes impuestos por una sociedad donde impera más los valores del materialismo que los valores más profundos y humanos. Montar ese tipo de mensaje en la época de la dictadura era un verdadero milagro de aliento y de esperanza en la pequeña parcela que le correspondía al teatro de entonces. Una anécdota: la prensa cercana o afín a la dictadura, invitaba a la gente a fueran al teatro a ver la función, para que de este modo, decían los articulistas tendenciosos, pudieran constantar que en la España de Franco, se vivía mejor en ralación a la decadente sociedad norteamericana. Tremenda contradicción.

El documental
"El hombre que caminó mirando las estrellas, José Tamayo", es una mirada al interior de un hombre que vivió y murió para su más grande pasión: el teatro. Pasión que hizo que en la España de Franco se pudieran ver títulos de autores que estaban prohibidos. Pero que Tamayo, llevado por su rotunda tenacidad y pese a todos los obstáculos que presentaban los señores de la censura, siempre pudo estrenar. En algunos casos con ciertas concesiones, pero en otros se enfrentó a los censores y estrenó tal cual estaban concebidas por sus autores. De todos modos, con o sin concesiones, en un tiempo en la que España estaba sumida en la una especie de "adormidera de los tiempos", Tamayo puso el teatro al nivel de los grandes escenarios del mundo, a nivel del pensamiento intelectual de aquellos tiempos.

El 25 de noviembre es el estreno oficial del documental en el prestigioso Teatro Español de Madrid, a las 20:30 hrs.
FICHA TÉCNICA
Narrado por
Concha Velasco y Fernando Guillén
Sonido Directo
Iván Vázquez
Montaje
José Manuel González & Jorge Galán
Jefe de post-producción
Alfonso Nieto (
Infinia/Evasión)
Coordinador de post-producción
Miguel Ángel Gómez
Montaje sonido
Raúl Las Vignes
Mezclas
Carlos Garrido (
Cinearte)
Música Original de
Antón García Abril
Director de Fotografía
Angel Luis Fernández
(AEC)Producción, guión & dirección
Carlos Duarte Quin
Soporte screening / HDCAM (Alta Definición) 16.9
Duración: 90'
Género: Largometraje Documental Biográfico
Distribución: por confirmar
email: artificeofthereality@yahoo.es
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